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MADRE ES UNA BRUJA capitulo 2

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CAPÍTULO 2

                                                       MADRE ES UNA BRUJA




Y yo soy Luis, el huérfano de madre e hijo  de  alcohólico empedernido que  me lanzó a la calle porque decía que mi madre lo miraba a través de mis ojos y no podía soportarlo.
Yo no podía volver a casa, ni siquiera al portal donde mi padre quedaba inconsciente, porque al despertar, cuando lo hacía, antes de que yo me alejara, me gritaba que al menos, no lo mirara.


Yo tenía pocos años, quizás seis o siete, cuando ella, me dio abrigo en su casa una tarde  de invierno  en que sintió pena por mi. Yo la ayudaba haciendo mandados, llevando recados a sus pacientes, dando de comer a los perros  y otros trabajos en los que  me esforzaba, porque en el frágil hilo de  vida que yo tenía por camino, temía perder el equilibrio, que ella me daba. 



 Era enfermera de profesión. La gente la buscaba para recibir algunos tratamientos, curar heridas, aplicar inyec…

12 DE MAYO

12 DE MAYO       DÍA  DE LA FIBROMIALGIA
Fui diagnosticada a los cuarenta y seis años por un reumatólogo reconocido, por lo que no fue puesto en duda por ningún otro médico que padecía de Fibromialgia. Ya he cumplido treinta años de padecerla oficialmente aunque por los síntomas estoy segura de que la he tenido por compañera inseparable desde mucho antes.

  Viví penosamente a partir de los medicamentos recetados porque se trataba de anti depresivos y anti inflamatorios; como el reumatólogo no veía cambios positivos me refirió al Psiquiatra quien duplicó la dosis de antidepresivos. Recuerdo que en ningún momento me miró . Me leyó unas preguntas a las que contesté con un sí o un no y aún sin mirarme me dijo : " La dosis es muy baja, hay que duplicarla".  Me extendió la receta y terminó mi cita con el Psiquiatra.

  Tuve que dejar de manejar y era un reto salir sola a la calle porque perdía la noción de la realidad inmediata. En ocasiones puse en peligro mi vida por no ser …
EL ROMPE VIDRIOS


El hombre se transformó en rabia, dolor, desesperación, en bestia herida, por el miedo, y el desprecio que causaba en los demás.
Se escuchaban gruñidos roncos y fuertes semejantes a los de un mono aullador de esos que habitan cerca de los ríos y en donde quedan aún restos de montaña. Me parecía extraño porque estaba segura de haberlos escuchado solamente en las madrugadas o al aproximarse la noche, nunca a media mañana, pero no solo eran monos... también él lo hacía. Detrás de mi casa, había un largo declive que terminaba a la orilla del yurro, y más allá, cubierto de árboles de caimito, mangos, y otras especies, un edificio aparentemente abandonado.
Alentada por mi afán de descubrir cosas extraordinarias para los temas de mis cuentos, me fui acercando poco a poco hasta el extraño lugar. Coloqué mi mano sobre las barras de hierro que protegían un corredor vacío, para sujetarme y poder caminar con mayor sigilo, cuando de pronto una mano atrapó la mía fuertemente. Lo miré…

LA OFENSA

                                                 LA OFENSA


Fermín era un hombre tan pequeñito que para no arrastrar su paraguas lo colgaba sobre su hombro derecho y aun así la punta siempre rozaba el camino; no se separaba de él de ninguna manera por diversas razones, pero se suponía que era principalmente  para sentirse acompañado
.  Impecable en su presentación personal, llevaba siempre sus pantalones engomados y marcados a plancha, el cabello bien peinado, el bigote afinado, los zapatos lustrados por el limpia botas del parque, que los hacía brillar como espejos.

Pertenecía a una acomodada familia de ganaderos de la zona.  Tenía un hermano gemelo, que le ganaba por mucho en tamaño, figura, y posesiones por cuanto no padecía del mal del enamoramiento que si tenía Fermín y que le sacaba el dinero de la bolsa.

 Particularmente prefería las mujeres altas y rollizas.  Estas hermosas lo abandonaban cuando no obtenían más, dado que el cálculo de Fermín se basaba en los placeres recibidos en …
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TODO EL MUNDO ERA FELIZ HASTA QUE...

LUIS, Administrador de Cerro Verde:
La nocheera ideal para salir de cacería. Cargué mi rifle y fui por los tepezcuintes. ¡No hay carne más sabrosa! — Me dije —.Mis compañeros de caza, se pusieron alerta y comenzaron a dar saltos y ladridos a mí alrededor. Mi caballo, estaba listo y partimos. En la montaña, alumbrado por las estrellas y un pedazo de luna que se asomaba entre las nubes, un ruido llamó mi atención…, me acerqué silenciosamente y la vi, era María del Sol, enfermera y ama de llaves de la casa, quien al morir el patrón, desapareció sin dejar rastro. ¡Evidentemente ha regresado! En el pueblo la conocían como la bruja de Cerro Verde, acertada en sus hechizos y pócimas . Como si su voz se mezclara con un trueno, lanzaba conjuros al norte, al sur, al este y al oeste. Hablando con alguien invisible, decía:
—Todo el mundo era feliz hasta que la hija del patrón regresó a la casa, echando a perder todo cuanto yo había conseguido.Los cuervos me acompañ…

LOS GIRASOLES

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LOS GIRASOLES       Autora: Marlene Flores GonzálezA María del Sol no se la conocía como persona invasiva e irrespetuosa, pero al instalarse en casa de su suegra, (viuda recientemente) comenzó a apropiarse del espacio, a tomar decisiones sobre todo lo referente a la administración doméstica, sin prestar la menor atención a los deseos de su suegra

Como el esposo trabajaba en el transporte de carga por Centroamérica, se ausentaba de casa por semanas, lo que su mujer aprovechaba para ir tomando posesión de los bienes, que en cuanto la suegra muriese les corresponderían a ellos.
El problema mayor se presentó cuando la suegra reclamó sus derechos y emprendieron una guerra doméstica, que acabó por echar a la anciana de su propia casa. Su salud decayó y no mucho tiempo después falleció.
Era el momento de comenzar a poner límites en el terreno ya que J. su cuñado, vivía con su familia en la propiedad colindante. Los hermanos trataron por las buenas de poners…

SE ACABA EL TIEMPO

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SE ACABA EL TIEMPO
Muy temprano corrí hasta los galerones de ordeño; llevaba el jarro más grande que encontré.  Mi tío había comenzado su labor desde muy temprano. Cuando me vio llegar, me dijo:
 —¡Apúrese que se acaba el tiempo!
Regresé a la cocina con un jarro de leche desbordado por la espuma blanca, para acompañar mi desayuno; mientras tanto recordé las palabras de mi tío. ¿Qué quiso decir con eso? ¿Cómo que se acaba el tiempo? ¿Qué es el tiempo? 
Pensé que aquello era algo importante que debiera aclarar. Regresé al galerón para preguntarle a qué se refería, pero como estaba muy ocupado terminando su trabajo, me fui a buscar al viejo Mino, quien siempre tenía respuestas para todo. Cuando llegué estaba pasando el ganado de un potrero a otro, pues de esa manera dejaban reposar los pastizales mientras crecían de nuevo. También estaba ocupado, pero me dijo (sabiendo que alguna cosa le preguntaría) que a media mañana descansaría ba…